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martes, 9 de agosto de 2011

Integración y Reducción Vertical de Precios.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
Integración y Reducción Vertical de Precios.
26-02-2011.
Existen al menos tres formas por las cuales un mercado monopólico busca integrarse verticalmente:

Una empresa proveedora (que tenga estructuras de monopolio) puede considerar que las empresas comercializadoras realizan políticas de ventas finales poco agresivas, colocando precios demasiado altos o realizando esfuerzos de ventas insuficientes, lo que a su vez limita las posibilidades de ventas de servicios intermedios de la empresa proveedora. En este caso, la empresa proveedora puede aumentar sus utilidades mediante la realización de políticas de venta agresivas, a través de filiales integradas que expandan el tamaño del mercado final, y por esta práctica aumentar las ventas del insumo monopolizado.

La integración vertical sirve para traspasar el poder monopólico existente en el mercado de los insumos (explotación) hacia el mercado final (comercialización y distribución). La empresa proveedora puede crear una filial en el mercado final y reservar toda la provisión de servicios de esta empresa, de manera que la comercializadora integrada se convierta en la única servidora del mercado final. En algunos casos esta práctica es inútil, pues todo el poder monopólico se puede ejercer a través del cobro de un precio alto por el servicio intermedio. Sin embargo, existen otras situaciones donde los poderes monopólicos que se pueden ejercer en el nivel de los clientes finales son mayores que aquellos que se pueden ejercer en el nivel del insumo, lo que permite aumentar las utilidades de la empresa proveedora.

Una parte de los esfuerzos de ventas de cada una de las comercializadoras puede tener efectos negativos o positivos sobre las utilidades del resto de los competidores en el mercado final. Estos efectos cruzados o externalidades horizontales significan que las decisiones tomadas por cada uno de los comercializadores, si bien son eficientes desde su perspectiva individual, no lo son respecto a la perspectiva del conjunto, lo que disminuye la demanda total por el insumo del proveedor monopolista.

Una práctica muy común de las empresas que se integran verticalmente es la reducción vertical de precios con el fin de eliminar del mercado a sus competidores. La reducción vertical de precios es un tipo particular de conducta contraria a la competencia que pueden llevar a cabo los operadores establecidos y sobreviene cuando el operador consolidado presta servicios en dos o más mercados “verticales”. Éstos se denominan a veces mercados ascendente y descendente. A menudo se utilizan los términos “al por mayor” y “al por menor” en lugar de ascendente y descendente.

La reducción de precios vertical tiene lugar cuando un operador con poder de mercado controla ciertos servicios que son fundamentales para los competidores en mercados descendentes y el operador o sus afiliados utilizan esos servicios para competir en el mismo mercado descendente.

Si el operador establecido decide llevar a cabo una reducción de precios vertical, esto podría incrementar el precio del elemento ascendente para los competidores y dejar sin modificación sus precios descendentes. Esto podría reducir o eliminar los beneficios (o márgenes) de los competidores.

Dicho de otra forma, un operador consolidado y verticalmente integrado puede reducir los márgenes de sus competidores aumentando los precios al por mayor que pagan los competidores y reduciendo los precios al por menor de los servicios que presta en condiciones de competencia.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.

Legislación y Desarrollo.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
Legislación y Desarrollo.
19-02-2011.
A nivel mundial, el marco legislativo aplicable al sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones es, sin duda, uno de los factores que utilizan los operadores para establecer sus líneas estratégicas de inversión.

El marco legislativo establecido a escala global ha cumplido su cometido, imponiendo la competencia en un mercado que a principios de siglo funcionaba aún a base de monopolios o cuasi monopolios. Dado que la posesión de las redes de telefonía básica por parte de los operadores históricos suponía un freno al acceso de nuevos actores, se han empleado como bases la competencia intermodal posibilitada por la introducción de la telefonía celular y la prestación de otros servicios sobre las redes de TV cable.

No obstante, las reformas ya alcanzaron sus máximas posibilidades y se requiere un replanteamiento de las políticas públicas y desde luego la configuración de un nuevo marco regulatorio, adecuado para impulsar y acompañar el despliegue de infraestructuras favoreciendo la innovación tecnológica y el desarrollo.

La Comisión Europea estableció, mediante recomendaciones, una referencia a múltiples mercados pertinentes, mayoristas y minoristas, para analizar las posiciones dominantes antes de aplicar medidas correctivas.

Ahora mismo se debate ampliamente el nivel de aplicación de estas normativas en los diferentes países miembros y la relativa homogeneidad que propician, lo que supondrá una ocasión privilegiada para poner sobre la mesa las inflexiones que habrá que aplicar en este marco legislativo ante la evolución del sector.

Dos puntos se manifiestan como relevantes. El primero es el relativo a los nuevos servicios de convergencia y el consiguiente solapamiento de los mercados de referencia. El segundo punto está relacionado con las condiciones de aplicación de las obligaciones de apertura de redes.

¿Qué ocurre cuando un operador poderoso anuncia el despliegue de una nueva infraestructura, que le permitirá ofrecer anchos de banda que superan los que proporciona la tecnología ADSL? Deutsche Telekom sembró la discordia al exigir en su momento una exención de sus obligaciones de apertura de redes, por el efecto que esto causaría sobre los operadores emergentes y desde luego sobre la competencia en servicios.

Más allá de las consideraciones sobre los incentivos a la inversión y la remuneración del riesgo, el debate remite al modelo de competencia, que está en el punto de mira.

¿Es necesario renunciar al modelo basado en distintas infraestructuras de acceso, para poder centrarse en el reconocimiento del carácter definitivo y sistemático del monopolio natural en el campo del acceso? ¿O por el contrario, debemos estudiar todas las posibilidades para favorecer la entrada de nuevos actores, basándonos sobre todo en una gestión activa del espectro radioeléctrico y las nuevas tecnologías de radio para avanzar hacia una legislación simplificada y dominada por el derecho a la competencia?

En Latinoamérica aún se aprecia una carencia de armonización regional en los marcos legislativos aplicables al sector de las TIC. Asimismo, gran parte de las actuaciones reguladoras de los países latinoamericanos se han caracterizado por la importación de recetas aplicadas a mercados con redes maduras, sin tomar en consideración el efecto que podrían tener las mismas en mercados en desarrollo.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.

IPTV – Internet Protocol Television.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
IPTV – Internet Protocol Television.
12-02-2011.
Actualmente muchas compañías están apostando muy fuerte por el desarrollo de productos y servicios IPTV y desde la óptica de la competencia, la estructura de los mercados televisivos latinoamericanos presenta una serie de oportunidades para la distribución de servicios de televisión sobre redes ADSL. Estas oportunidades están ligadas al escaso desarrollo de las ofertas multicanal y a la exigua digitalización de las redes de televisión tradicionales.

Es cierto que en algunos países de la zona, las redes de cable están bien implantadas, pero, por lo general, los niveles de penetración de las ofertas multicanal en Latinoamérica siguen estando muy por debajo de los de Estados Unidos o Europa.

El proveer una oferta televisiva que incluya más de 50 canales de televisión se convierte en un elemento de diferenciación para el operador de servicios, especialmente en un mercado donde la televisión digital terrestre todavía no se ha desplegado.

Los entornos IPTV son los más parecidos a los entornos de televisión por suscripción más convencionales como el cable o el satélite. El servicio es controlado por el operador de la red para hacer llegar la señal hasta el usuario final. Esto permite que el proveedor del servicio pueda controlar la calidad de la señal, la oferta de contenidos o el acceso a los mismos.

El hecho de tener el control sobre la calidad de la señal se convierte en uno de los elementos más importantes que diferencian al entorno IPTV. Esta diferencia permite al operador garantizar la calidad de señal y ancho de banda mínimos para ofrecer el servicio sin problemas de cortes, pixelados, etc.

De esta manera, el operador tiene más control sobre el acceso a los contenidos ofrecidos, permitiéndole desarrollar modelos de negocio asociados, como el de suscripción o PPV (Pay per View). Además, la información fluye también desde el usuario hasta el operador y éste es el elemento diferencial entre las plataformas IPTV y otras plataformas de televisión más convencionales. El hecho de poder contar con un canal de retorno a través del cual el operador puede comunicarse con el cliente en tiempo real, permite el desarrollo de servicios como el VoD (Video On Demand), la medición de audiencias “personalizada” y la generación de canales de contenidos a la carta.

Así pues, tanto el control sobre el acceso a los contenidos como la capacidad de comunicación bidireccional entre el cliente y el operador permiten el desarrollo de modelos de negocio directamente relacionados con el contenido ofertado. Es decir, el contenido se convierte en un elemento clave del negocio siguiendo la estela de los entornos de televisión más convencionales.

Otro factor que estructura el despliegue de dichas soluciones es que los operadores de telecomunicaciones anticipan la evolución desfavorable de sus modelos de negocio, todavía basados en su mayoría en los ingresos de la voz conmutada, con el progreso de la telefonía celular, el despliegue de los servicios de voz sobre IP y la entrada de los operadores de cable en el mercado de la telefonía.

Sin embargo, los operadores de telecomunicaciones tendrán que superar dos grandes dificultades para desplegar sus ofertas. En primer lugar, el contexto legislativo puede ser poco favorable o casi inexistente como en Argentina, México o el mismo caso de Nicaragua y la red de soporte, la que podría implementarse con inversiones propias o con agresivos acuerdos de acceso a redes ADSL ya establecidas.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.

Evolución de las Empresas.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
Evolución de las Empresas.
05-02-2011.
Nuestra época se caracteriza por ser extraordinariamente cambiante. La identificación y análisis de múltiples variables es fundamental para la toma de decisiones, especialmente en un sector tan dinámico como el de las telecomunicaciones, en donde la información y la experiencia humana son vitales, por cuanto el conocimiento se crea cuando se combina ambas para aumentar aún más su valor.

A medida que las empresas evolucionan y pasan de ser entidades competitivas independientes, que actúan en función de los proveedores, a ser grupos enfocados hacia el conocimiento y orientados hacia el cliente, van aflorando los rasgos que caracterizan a todas las empresas. De estas características, dos que sobresalen son el grado de autogestión que permiten a sus departamentos internos y el valor que la empresa añade a los productos a través de sus acciones.

En términos de control de gestión, las empresas cubren un espectro que va desde las totalmente jerarquizadas, con todo el poder de toma de decisiones concentrado en los escalones de gestión más altos, hasta aquellas totalmente autogestionadas, en las que las decisiones las toman jefes de menor rango, sobre una base de igual a igual, con instancias de control y coordinación altamente especializadas en los asuntos empresariales.

Una empresa gestionada jerárquicamente es eficaz cuando sus competidores y sus clientes también están gestionados jerárquica mente, aunque si los clientes o los competidores han adoptado el modelo de gestión de igual a igual, tienden a ver a los directivos de la otra empresa como ineficaces e ineficientes. Cuando todas las decisiones deben pasar a través del cuello de botella de la gestión jerárquica es difícil conseguir una respuesta rápida a preguntas sobre servicios o sobre alguna amenaza de la competencia.

Por el contrario, las entidades autogestionadas suelen maniobrar más rápidamente, toman decisiones más eficazmente y responden a las amenazas competitivas y a las peticiones de los clientes más ágilmente que las empresas jerarquizadas. Su reto es el de la comunicación con otras empresas. Al no disponer de una autoridad centralizada, las comunicaciones con empresas similares pueden verse dificultadas.

Por otro lado, se puede añadir valor a los productos de una empresa de formas diferentes, que van desde un simple lugar para venderlos (valor añadido mínimo) hasta una integración de servicios que ayude a los clientes a posicionar en el mercado productos y servicios para sus propios fines competitivos. Por ejemplo, una empresa de telecomunicaciones puede suministrar solamente acceso y transporte, en cuyo caso su valor añadido es mínimo, pero también puede facilitar servicios de consultoría que ayuden a sus clientes a seleccionar soluciones tecnológicas óptimas. En este caso, el valor añadido es sustancial y la valía de la empresa, a los ojos de sus clientes, se realza.

A medida que las empresas evolucionan hacia una economía orientada a la información, el grado en el que posean las dos características expuestas permitirá clasificarlas según un grupo limitado de modelos de conducta.

Estos modelos son útiles para analizar empresas porque la simple combinación del grado de independencia de una gestión empresarial y del valor que la empresa consigue añadir es suficiente para indicar su naturaleza, los servicios que proporciona y los clientes a los que espera satisfacer.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.

Rebalanceo Tarifario.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
Rebalanceo Tarifario.
29-01-2011.
Hasta hace pocos años, el servicio de larga distancia nacional e internacional subsidiaba de manera importante a los servicios locales. Lo anterior era el resultado de una política de precios aplicada durante años por las autoridades, con el objeto de abaratar los servicios básicos de telefonía en beneficio de las familias de menores ingresos.

De acuerdo a la planificación regulatoria, previo a los procesos de privatización, estaba previsto que se iniciara un proceso de rebalanceo de las tarifas de los diversos servicios, a fin de evitar los subsidios cruzados.

Es importante aclarar que en telecomunicaciones la realización de subsidios entre servicios puede inhibir la competencia en los servicios que se abren a la misma. Lo anterior, debido a las características de las redes, las cuales permiten proveer diferentes servicios con el uso de la misma, se traduce en importantes economías de alcance.

Los efectos de los subsidios cruzados pueden ser particularmente graves en el caso de empresas que integran servicios que están abiertos a la competencia con otros que no presentan competencia, como las empresas que integran verticalmente los servicios locales, de larga distancia nacional e internacional y otros servicios como televisión por suscripción y el acceso a internet. Por lo anterior, en Nicaragua la hey ha prohibido dichos subsidios.

Sin embargo, al día de hoy en nuestro país no se cuenta con un esquema de separación contable que permita la evaluación transparente y clara de este precepto.

Rebalancear consiste en llevar los precios de los diferentes servicios de telecomunicaciones a un nivel que corresponda más exactamente a los costos de proporcionar esos servicios. Hoy día en muchos países las estructuras de precios de telecomunicaciones están muy desequilibradas, toda vez que los precios de ciertos servicios son muy superiores a sus costos, mientras que los de otros están muy por debajo de los suyos y por tanto no se desarrollan.

Los precios de las conexiones telefónicas, los abonos mensuales y las llamadas locales se han fijado tradicionalmente por debajo de los costos en muchos países y el déficit resultante se ha subvencionado recurriendo a los ingresos generados por las llamadas a larga distancia, cuyos precios sobrepasan sus costos.

Cabe señalar que en un entorno de competencia no son sostenibles estructuras de precios desequilibradas. Los nuevos competidores se implantan por regla general para actuar en los mercados en que los márgenes de beneficio son los más elevados, es decir, los de larga distancia y telefonía internacional. Esto obliga a los operadores establecidos a reducir sus subvenciones para no perder clientes en los mercados más jugosos.

Las estructuras de precios desequilibradas son, por otra parte, ineficientes, ya que el hecho de que los precios sobrepasen a los costos de los servicios alienta la ineficiente implantación de operadores con costos elevados. Asimismo, el establecimiento de precios por debajo de los costos desalienta, por razones económicas, la implantación incluso de operadores que suministran servicios a bajo costo.

Los costos de los servicios de telecomunicaciones se han ido reduciendo, aunque a ritmo diferente, como resultado del progreso tecnológico, fenómeno que ha desequilibrado aún más los precios en el sector de telecomunicaciones.

Aunque en los mercados de telecomunicaciones que se encuentran abiertos a la competencia los precios de los distintos servicios suelen aproximarse a sus costos, en entornos monopólicos o de escasa competencia esto no sucede así, y es posible que el regulador deba esforzarse para garantizar que los precios se ajusten más a los costos.

El rebalanceo de las tarifas beneficia a la economía y redunda en precios más bajos, por lo cual resulta recomendable con o sin competencia.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.

Un Recurso Limitado.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
Un Recurso Limitado.
22-01-2011.
En los últimos años países centroamericanos, entre ellos Honduras y Panamá, han realizado exitosas licitaciones de espectro radioeléctrico.

Más reciente en Costa Rica, la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) convocó a procesos competitivos para acceder a tres bandas de frecuencias, para la prestación de servicios móviles y de valor agregado avanzados.

El proceso licitatorio internacional incluye el otorgamiento de tres licencias de espectro radioeléctrico, en las bandas de 850 MHz, 1,800 MHz y 2,100 MHz.

Las tres licitaciones de espectro propuestas por Sutel atrajeron a los dos principales operadores móviles de América Latina, Telefónica y América Móvil. Telefónica ofreció 95 millones de dólares para ganar la licitación de la banda de 850 MHz, mientras que América Móvil ofertó 77 millones de dólares por la banda de 1,800 MHz.

Se espera que la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) recomiende al Gobierno costarricense la adjudicación de esta banda y el otorgamiento de las correspondientes licencias en el primer trimestre de este año.

El dinero recibido por esta licitación, que marca la apertura del mercado de telefonía celular en Costa Rica tras un monopolio estatal de más de 60 años, será ingresado al Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel) y pone en relieve la importancia del espectro radioeléctrico.

Visto lo anterior, tenemos que remarcar que universalmente se reconoce que el espectro radioeléctrico es un recurso público limitado y valioso, sujeto a regulación por el Estado. Los avances tecnológicos han expandido las porciones utilizables del espectro y permitido la transmisión de cada vez más información en el mismo ancho de banda.

A pesar de estos avances, un número creciente de aplicaciones y servicios de las telecomunicaciones depende del espectro, razón por la cual la demanda de este recurso suele ser mayor que su disponibilidad.

En consecuencia, es necesario definir políticas y enfoques para asignar espectro. En esto último han tenido éxito en los últimos años Honduras, Panamá y Costa Rica, mediante la convocatoria de licitaciones públicas internacionales, que han dejado ingresos multimillonarios a los Estados por el otorgamiento de licencias, y a sus economías importantes inversiones también multimillonarias en redes, servicios e infraestructura colateral.

En la era de los monopolios públicos de telecomunicaciones, los PTT eran normalmente los encargados de asignar espectro, incluido el necesario para su propio uso.

Desde entonces, muchos países han ideado nuevos métodos para la asignación de espectro, con el fin de reemplazar los aplicados a monopolios públicos.

El documento de referencia de la OMC ha estimulado la concepción de nuevos enfoques de asignación de espectro. El punto 6 del documento dispone que los procedimientos para la asignación y uso de recursos escasos, incluidas las frecuencias, deben ser implementados en forma objetiva, oportuna, transparente y no discriminatoria.

En un momento los gobiernos destinaron porciones del espectro a aplicaciones de telecomunicaciones específicas y ulteriormente las asignaron a ciertas entidades, para usos específicos.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.

Regulación de Precios Tope.

Negocios y economía.
Telecomunicaciones.
Regulación de Precios Tope.
15-01-2011.
Un mecanismo regulatorio que ha sido ampliamente utilizado en los últimos 15 años es el de los topes de precios (Price caps). Surge como respuesta a las limitaciones del esquema de tasa de retorno y, en principio, tiene como función principal simular condiciones que se presentarían si los servicios regulados se encontraran en un escenario de competencia.

La Regulación de Precios Tope proporciona a las empresas los incentivos para reducir los costos. También disminuye los efectos de las asimetrías en información existentes entre las empresas y los organismos reguladores. La calidad del servicio y el desarrollo de los servicios públicos pueden sufrir.

Sin embargo, los incentivos para invertir en exceso en capital y recurrir a los subsidios cruzados son menos que aquéllos en la regulación del costo del servicio. Un aspecto fundamental es que la regulación de precios tope ha permitido que los servicios de telefonía considerados básicos, e incluso los servicios móviles, observen precios cada vez más asequibles para un porcentaje importante de la población, por lo que su impacto distributivo es grande.

En la reglamentación de topes de precios se utiliza una fórmula para determinar los incrementos máximos autorizados en los precios para los diferentes servicios de un operador regulado durante un período dado.

Esta fórmula hace posible que un operador recupere los aumentos sobrevenidos en sus costos, que están fuera de su control, por ejemplo inflación e impuestos más elevados, incrementando sus precios.

No obstante, a diferencia de la reglamentación de las Tarifas de Rendimiento (TR), la fórmula no permite que el operador suba sus tarifas para recuperar todos sus costos. Asimismo, se exige al operador que reduzca sus precios regularmente para tomar en consideración el progreso de la productividad que se espera de un operador eficiente.

La reglamentación de topes de precios tiene ventajas de las que carece la reglamentación TR.

Da incentivos para mejorar la eficiencia; mejora el proceso de reglamentación; da una mayor flexibilidad para fijar los precios; reduce la posibilidad de que el regulador intervenga en la economía y realice una actividad de microgestión; y permite que los consumidores y los operadores compartan las ventajas previstas de una mayor productividad.

También protege a los consumidores y a los competidores, limitando las subidas de precios; y limita la posibilidad de proceder a subvenciones cruzadas.

Para traducir a la práctica estas ventajas, la reglamentación de precios debe aplicarse de forma eficaz y coherente. Esto es una función ineludible de los organismos reguladores.

La reglamentación de topes de precios tiene por objeto brindar incentivos similares a los de un mercado abierto. Las fuerzas de la competencia obligan a los operadores a mejorar su productividad y permitir, una vez supuestos los inevitables aumentos que acusarán los costos de sus insumos, que sus consumidores se beneficien de esta mayor productividad en forma de precios más bajos. La fórmula de topes de precios tiene efectos similares.

La reglamentación de topes de precios permite regular la evolución de los precios a lo largo del tiempo y determina la tasa de cambio de los precios a partir de un nivel inicial.
Por: Ing. Hjalmar A. Ruiz Tuckler.
Consultor.
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