domingo, 26 de diciembre de 2010

Gestión y política de competencia

Economía y negocios.
  • Tele Comunicaciones 
Gestión y política de competencia.

En los últimos años el Estado ha asumido nuevas funciones reglamentarias y creado o modificado instituciones de promoción de la competencia y de fomento del emprendimiento y del dinamismo empresarial.

La gestión pública en el funcionamiento de una economía de mercado se debe a diversas razones. En el caso de legislación y política en materia de competencia, los principales objetivos de la intervención pública son solucionar las disfunciones del mercado, limitar los abusos de poder de mercado y mejorar la eficacia económica.

La intervención pública puede tener otros objetivos. Por ejemplo, un gobierno puede adoptar normas y políticas que limitan la participación de capital o empresas extranjeras, con miras a crear o mantener una industria nacional.

Este tipo de intervención puede limitar deliberadamente la competencia y comprometer la eficiencia económica en favor de otros intereses públicos.

El Estado interviene desde hace mucho tiempo para preservar y fomentar el funcionamiento de los mercados abiertos a la competencia. Muchos precedentes útiles de políticas de competencia se han desarrollado en los Estados Unidos, donde el término “política antimonopolio” (antitrust policy) se utiliza para referirse a lo que suele denominarse política en favor de la competencia en otros países.

El término antimonopolio alude al combate contra un antiguo tipo de conducta contraria a la competencia, de los propietarios de distintas empresas con poder para dominar conjuntamente un mercado (por ejemplo, el del acero, las telecomunicaciones, energía o del transporte por ferrocarril).

Ellos intentaron aumentar los precios en el sector, restringir el suministro de los servicios y adoptar una serie de medidas que reducían la competencia y la oferta de servicios.

A fin de eliminar los efectos negativos de las prácticas antes descritas, los Estados establecieron políticas de competencia que se basaban generalmente en dos formas distintas de intervención pública.

El primer tipo tiene que ver con los comportamientos: el Estado intenta modificar la conducta de una empresa concreta o un grupo de empresas, reglamentando sus actividades.

La regulación de precios es un ejemplo de esta intervención; otros, las prohibiciones de prácticas o acuerdos de colusión, y las disposiciones que obligan a interconectar las redes de competidores.

La segunda forma de intervención es estructural y afecta, por tanto, a la estructura del mercado de telecomunicaciones. Por ejemplo, el sector público puede intervenir para impedir la fusión de los dos operadores de redes más importantes de un país.

Asimismo, se puede obligar a un proveedor dominante a que separe sus operaciones creando al efecto empresas independientes o que renuncie a ciertas actividades comerciales. La desinversión de AT&T en 1984 en los Estados Unidos es un conocido ejemplo de esto último.

No obstante, la intervención gubernamental en los mercados requiere generalmente una cierta flexibilidad y capacidad para definir normas y principios, atendiendo a las condiciones específicas del mercado.

En algunos casos, las normas de competencia se pueden formular como prohibiciones explícitas. En muchos casos, sin embargo, se formulan normas favorables a la competencia.

Por: Hjalmar Ruiz Tückler.
Consultor.
Consultas: hjalmar.ruiz@gmail.com

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails

Flag Counter

free counters

Amung Map

Amung Counter

World Clock

Time World

 
 

Labels